Editando Roma: De lo independiente a los premios Oscar, un viaje emocional.


En 2001, el director Alfonso Cuarón marcó la pauta con ‘Y tu mamá también’, antes de trabajar de lleno en proyectos más desarrollados como Harry Potter y el prisionero de Azkaban, Hijos del hombre y Gravedad. Después de Gravedad ganó más de $270 millones y ganó 7 premios Oscar, incluyendo el de Mejor Director, a partir de ese momento todas las puertas se abrieron para lo siguiente.

Lo que Cuarón decidió fue algo inesperado: un proyecto profundamente personal desarrollado en la Ciudad de México en el año de 1970, filmado en blanco y negro,  trata de una empleada doméstica que vive y trabaja para una familia de clase media. El resultado ha sido una de las películas más aclamadas del 2018, ganando nominaciones oscar y otros premios.

Platicamos con Adam Gough, co-editor de Cuarón, sobre como obtuvo el trabajo, lo que implica ‘editar’ los famosos planos-secuencia de Cuarón y como se tomo la decisión de cada corte

Un cuento de hadas hecho realidad

“Existe algo como de cuento de hadas en todo eso” dijo Gough sobre como terminó co-editando Roma junto Alfonso Cuarón. Esto porque, alguna vez, Gough obtuvo su primera oportunidad en el mundo de la post-producción como trainee de edición en Hijos del hombre (2006).

“Mi labor en Hijos del Hombre involucró llevar a cabo el papeleo y haciendo trabajos pequeños que necesitaban hacerse  y eso incluía hacer el desayuno o preparar el té. Ahí fue donde aprendí todos los trucos básicos sobre edición, tomando notas mentales mientras veía la interfaz de Avid por primera vez”

A partir de ahí, Gough comenzó una impresionante carrera que incluiría trabajo de asistencia en In Bruges, Harry Potter y X-Men: Primera Clase, antes de convertirse en editor de tiempo completo.

Luego, 12 años después de su primer gran salto, mientras Cuarón buscaba el co-editor adecuado para Roma, Gough estaba entre la lista de candidatos a considerar. Incluso habiendo transcurrido ya una década de su participación en Hijos del hombre, el director alcanzó a reconocer su nombre incluso como trainee. Gough recibió una llamada y se le dió la oportunidad de editar un pequeño promo con Cuarón. Fue una especie de entrevista laborar, después de eso Gough fue contratado.

“Es una gran forma de completar el círculo, desde preparar el té para este gran director durante mi primer trabajo, hasta ahora co-editar su proyecto más personal” dijo Gough. Luego bromea, “Debo preparar unas tasas de té impresionantes.”

Especs de última generación

Roma fue una producción a una sola cámara en la cuál se utilizaron cámaras Arri ALEXA 65. Capturar todo en  6.5K fue muy importante debido a la desición de Cuarón de grabar en blanco y negro. Mientras que en algún punto se consideró grabar con cámaras a blanco y negro (incluso se hicieron pruebas de grabación), al final decidió que necesitaba algo más allá de las cámaras.

“Cuarón buscaba un sensor de gran formato, así podríamos optar por lentes de gran formato con la 65,” dijo Gough. También se necesitaron cámaras a color ya que se utilizó Green Screen para algunos VFX. Sin embargo, hubo una condición muy estricta para asegurar el look final que trataba de lograr. “Una regla en el set para Alfonso fue que todo el material sería revisado ya en blanco y negro, incluyendo toda la media en Avid el cuál tenía el LUT integrado,” dijo Gough.

Aunque Roma fue capturada en 6.5K, la salida fue en 4K porque, como explica Gough, “No existe aún flujo de trabajo, pantallas o salas de proyección en 6.5K”. Así que, Technicolor al fin bajó todos los archivos a 4K desde el 6.5K ARRIRAW y MPC, la compañía encargada de los VFX, tuvo que actualizar todo el pipeline interno de 2K a 4K para este trabajo.

“Alfonso nunca quiso una mayor resolución, ya que si íbamos a volver al 6.5K, no quiso subir los VFX a esta calidad ya que sería un aumento innecesario,”dijo Gough

Reciviendo el material diario

Aún cuando Gough estuvo trabajando en otro proyecto durante la producción de Roma, sin duda logró hacer tiempo para el material que iba llegando el cuál descargó mediante Aspera y se trabajó todo bajo el formato Avid DNx 36. “Durante la grabación iba recibiendo y revisando el trabajo diario. Iba generando mis propias ideas, opiniones y haciéndo notas. Incluso fui haciendo un montaje técnico de fondo solo para asegurar la idea general” dijo.

Una vez que me fui familiarizando con el material nos encontramos con un reto: Gough no habla el lenguaje en el que está basado el film. “Cuando Cuarón me llamó para ofrecer el proyecto, dije que sí inmediatamente,” volvió a llamar. “Yo dije, ‘Sabes que no hablo español, verdad?’ y el dijo ‘No te preocupes.”

Porque Cuarón estaba traspapelando los guiones para sus colaboradores (el co-editor no recibió una copia del guión hasta la mitad del proceso de edición), el editor iba recibiendo ayuda de sus asistentes (incluso cuando decidió tomar un par de lecciones de español). “Para las selecciones principales que llegaron cada día, los asistentes podían ir haciendo márcas de traducción en el A1 de los subclips, para que yo pudiera leer a través de la traducción y poder comprender lo que estaba sucediendo en el film,” dijo Gough.

“Luego, saber donde surgían los beats y las emociones, yo iba construyendo mis propias opiniones e iba creando mis propias selecciones. Luego iban añadiendo traducciones para estas marcas también”. Esta fue una parte importante del proceso primario para Gough ya que aunque Cuarón aseguró que no habría problemas de idioma. Adam quería estar lo más preparado posible para la post-producción.

Preparando las salas de montaje

La post-producción en Roma comenzó de forma espontánea. Un par de días después Cuarón y Gough estaban listos para comenzar. Como es de esperarse, había curiosidad en el ambiente sobre como luciría el material. “Claro, en cuanto el se sentó y yo empecé a mostrarle el material comenzó el proceso de montaje”, dijo Gough. Y ya que Cuarón considera el primer día de montaje como el primer día de post-producción, ambos estaban ya en el camino.

El ambiente de trabajo fue fluído y la post-producción comenzó a tomar forma. “El plan desde el inicio fue tener movilidad y ser veloces”.
Esto porque el director estaba entre Londres e Italia, y habría constantes viajes entre ambos sitios.

Así que, Gough tuvo que montar distintas salas de montaje entre las cuáles tendría que trabajar, y que se ajustara al ambiente casual de edición de Cuarón. (“A Cuarón no le gusta estar en ambiente de oficina. Le gusta estar un poco más relajado”) En otras palabras, no habría bahías de edición fijas en las instalaciones de la post-producción.

El monitor fue un Sony A1 OLED, el cuál recibieron un mes antes de que fuera lanzado al público y esto lo agradecimos. “Estoy muy contento de haberlo hecho ya que la primera semana teníamos un monitor LCD antiguo que perdía mucha definición en el contraste precisamente en el blanco y negro.” dijo “Nunca fue necesidad estar rebasado en cuanto a tecnología. Siempre y cuando contemos con monitores decentes y bocinas, es todo lo que necesitábamos”.

Al final, se utilizó una MacBook Pro 2015 para mantener la movilidad. “Fue un capricho totalmente para mantenerlo lo más simple posible y mantener los archivos lo más ligeros posibles, para que pudiese ser transportable.”

Gough disfrutó la experiencia de construír salas de montaje para ellos mismos. “Tuve una gran oportunidad de experimentar el echo de montar una sala” dijo. En el proceso, incluso a adoptado cierta preferencia por el trabajo colaborativo: “Mano a mano y lado a lado, mirando el monitor donde no hay nada entre el director y yo.”

Escogiendo Planos Secuencia

Si has visto cualquier película de Cuarón, sabes que adora sorprender al espectador con planos secuenciales de larga duración y que se unen entre sí. Pero qué implica editarlos?
Primero que nada, requiere un riguroso proceso de elección ya que Cuarón continuamente graba cualquier cosa más de 20 veces. “60 fue el máximo”. Y no son tomas con pequeñas variaciones “Esas 20 tomas tienen grandes diferencias. No era algún movimiento en particular o un par de diálogos. Eran uno de esos momentos ad lib” dijo Gough.

Esto significa que todas esas variaciones debían ser comparadas y contrastadas antes de cualquier movimiento 20 opciones a 1. Requiere gran capacidad de desición. “Al final te quedas con un par de opciones fuertes para ellos” dijo Gough. “Con esas opciones que te quedan, puedes audicionarlas para hacer la selección final”.

Preguntas como, “Cuál es el momento más importante de esta escena? fueron guiando este proceso de selección. A veces los cineastas somos capaces de hacer un pequeño compromiso y usar dos tomas para un solo shot.

Por ejemplo, hay una escena vista desde el interior de una tienda. Por un momento la cámara panea para mirar fuera de la ventanta a la manisfestación, luego regresa al interior para centrase en el personaje principal, Cleo, y la abuela. “Ese (último) momento lo tomamos del final de otra toma. De alguna forma logramos partir esos útlimos 5 segundos dentro a partir de otra toma para un mejor desmpeño,” dijo Gough.

“A veces encontramos una forma de comprometer y mantener el inicio de algo que nos gustó con el final de otra toma distinta” Pero casi siempre ellos toman la desición final.

Además de ser una difícil desición, también puede ser un poco intenso en cuanto a los tiempos de trabajo. Considerando el tiempo que toma ver planos secuencia de 20 minutos, varias veces. Luego considerando que toda la película tiene al menos 80 planos secuencia. Algo que también agregó tiempo fue que ningún plano secuencia en Roma permanece aislado. Hay algunos planos anteriores y posteriores. “Se someten a largas jornadas de revisión” dijo Gough.

“Fuimos dándonos cuenta de que si haces un cambio después, notas que el flujo posterior puede sufrir un cambio también. Es como una especie de acordeón. Si sumas o quitas algo, tendrás que sumar o quitar también en algún otro punto de la película”

Como se maneja eso? “Fue parecido a un baile,” dijo Gough. Pero hay otras formas también.

Emoción y Edición

Saber donde cortar, no solo qué cortar, fue crucial para Roma. Especialmente porque el film es un trabajo particular en la obra de Cuarón. “Tenía partes grandiosas que normalmente cabrían en cualquier film” dijo Gough. “Dejaba la cámara grabando un poco más al final antes de decir corte!, y tal vez así tendría un inicio más largo”. Hizo eso porque el “donde” cortar sería guiado por la emoción, algo que es vital para un proyecto tan personal como este. “Estuvo (Cuarón) muy al tanto del beat emocional que tuvo que ser llevado en la edición”

La emoción fue una gran guía detrás del proceso de edición, Gough incluso tuvo que aprender español. “Mientras miraba el material mi cerebro estaba más concentrado en traducirlo que en mirar la imagen, lo cuál es mi labor principal como editor: Analizar y buscar la emoción” dijo. En la necesidad de traducirlo todo, encontró que aún así podía entender el sentimiento de las escenas. “Rápidamente coges el ritmo y la inflexión del lenguaje” dijo “la emoción simplemente fluía. Luego de eso es como música.”

Así como la música lleva un ritmo, el editor utiliza la emoción para el montaje de Roma de forma similar. “El viaje narrativo es todo a través del ritmo”. dijo Gough. y el ritmo debía venir establecido desde los primeros segundos y dentro del primer segmento, que nos presenta al personaje de Cleo, y su rutina diaria, sus relaciones y como trabaja con la familia.

“Estaba más nervioso sobre llevar el timing adecuado y por interesar al espectador” dijo Gough. “Este primer acto fue de suma importancia, en términos de hacer pasar a todos el primer día, y llevarlos a un viaje emocional, para que se sumen al ritmo, y puedan disfrutar el resto de la película. Si la gente no entra en este viaje junto contigo desde el inicio entonces pronto se distraerán.”

Ese primer acto, y sus cortes, fueron llevados por un gran deseo de mantener el ritmo emocional para el espectador a lo largo de la película. “Mientras trabajaba en esos momentos todo era sobre escoger la emoción de forma adecuada para mantenerte en un estado medio en la película.” dijo, “Debemos entrar en ese viaje emocional donde creemos que va el corte correcto” Ese pensamiento emocional puede tocar fondo.

[ALERTA SPOILER]
Por ejemplo, una de las escenas más poderosas en Roma viene cuando el personaje principal está en un hospital y da a luz a un bebé. Ahora la escena fue diseñada para evocar la emoción más cruda y natural posible, empezando porque la actriz nunca tuvo un guión en sus manos.
“Ella entro en este desconocimiento de la escena. Todo el tiempo creyó que el bebé sobreviviría. Así que las reacciones son naturales, Es completamente real,” Pero incluso cuando los editores sabian, menos la actriz, lo que sucedería en la escena, lograron sentir lo real, la emoción en la sala de montaje. “Muchos de los cortes son hechos de forma instintiva, y se van enlazando solos” dijo Gough, “Fue hecho en silencio”.

Usando Dolby Atmos para crear el Universo de Roma

El sonido siempre ha sido de vital importancia para Cuarón. Mientras Roma no se parece a un proyecto que requiera atención o una mezcla de sonido espectacular como Gravedad, “El director no iba a tratarlo de diferente forma” dijo Gough. De hecho, solo el sonido tomó más de 10 semanas en post-producción. “Nunca he trabajado en algo con tanto trabajo de mezcla” Es notable, considerando que Gough ha trabajado en películas taquilleras como Harry Potter y X-Men.
Esto es porque Cuarón quería que la película usara una mezcla Dolby Atmos de última generación para capurar las dimensiones geográficas del sonido, especialmente para evocar la sinfonía ambiental del México de 1970 y la familia como pieza fundamental de Roma. El sonido de fondo y el sonido principal fueron grabados cuidadosamente para invitar al espectador en este espacio temporal. “Si quieres encajar en este universo a tu al redodor, necesitas hacerlo con sonido” dijo el editor. “Algo que surgió especialmente durante la edición fueron las tomas de plano secuencia, y el querer establecer a la gente en un formato particular, puedes llenarlos de sonidos y usar el sonido para fijar un ritmo dentro de la toma”

Grabar y editar requiere atención dentro de un ambiente Dolby Atmos. “Tuvimos que estar muy al tanto, mientras escuchábamos todos los canales de audio, todas las pistas, solo para asegurarnos de tener grabaciones limpias” dijo. A veces tuvieron que sustituir audio más limpio desde otras tomas para tener un mejor balance entre todas las capas. ” Mejor que solo tener un sonido ambiental en el fondo de la escena, tuvimos que tener una persona en cada esquina de la escena y uno más en movimiento” dijo “Mientras paneas todo eso en Atmos, es posible tener mucho más de cada personaje. Sus voces tienen que tener progatonismo”

Un final de cuento de hadas

Todo ese intenso trabajo – en audio y video –  fue parte del cuento de hadas, que en algún momento tuvo su final una vez que la película comenzó a ver la luz pública. “La respuesta que ha tenido, y como ha ido conectando con la gente, es el final de cuento de hadas para mi” dijo.
“Sin duda ha cambiado mi vida. Siempre quise editar con directores que tuvieran una gran visión y voz, y lo he logrado. Realmente no se a donde ir a partir de ahora”.

Traducción: Iván Galicia
Fuente: Frame.io

 

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